Vagaba por aquel oscuro pasillo deambulando entre las sombras que proyectaban las efigies de aquellos ilustres hombres, que en algun momento cambiaron el rumbo de nuestras vidas, pensando en como podria vislumbrar una solucion para ese gran acertijo que me producia demasiada intriga e incertidumbre, demasiado deshasosiego y desesperacion. Me encontre con un pequeño escritorio en el lado izquierdo del corredor, era viejo, pero tenia un excelente acabado estilo colonial, tenia un cajon a cada lado, y tratando de alejar los pensamientos que rondaban mi cabeza intente abrir uno de los cajones. Cerrado, la llave estaba echada. Lo intente con el otro, éste si cedio y lo abri. En su interior habia una caja con una nota encima, la cogi y lei los garabatos que decian: ''Lo siento, esta es la unica solucion que encontré''. A continuacion alce la caja, el acero relucia a la luz de la vela sobre el escritorio, levante la pletina que la cerraba y la abri. Alli habia un arma de fuego que parecia estar esperando a una persona para que la disparara, alli parecia estar la solucion a todo eso que agitaba mi vida turbulentamente. No me costo mucho decidir lo que tenia que hacer asi que la saque del estuche y mire el revolver. Estaba cargado con una sola bala. Apunte en la sien, directa a la cabeza, y aprete el gatillo. Click, nada. Click, nada otra vez. Click. Click. Un gran estallido asolo el silencio del oscuro pasillo, la sangre comenzo a brotar por la abertura que habia producido la bala en mi sien y mi cuerpo, ya inerte, se desplomo sobre el suelo de baldosas negras y blancas que imitaban un tablero de ajedrez. Parece que llega el final del juego, los jugadores han movido fichas.
Ese parecia ser el final de todo.
Naces y Vives Solo..]
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