Estoy aquí metido en tu cama, debatiendo todo mi ser, sometiendolo al fuego carnal. Estoy, por estarlo, en medio de una paradójica encrucijada, incluso hasta antagónica. Unas veces bien, otras perfecto. Unas veces estúpido, otras imbécil. ¿Compensa? Tendremos que comprobarlo...