Todo empezó en una noche oscura, en aquellos tiempos era noche perpetua...



sábado, 22 de enero de 2011

Parentesis.

Hoy sí que merece la pena escribir. Hoy escribo por la felicidad, esa que tan poco se deja caer por aquí.
En esos dias inesperados, con la persona inesperada, sintiendo cosas inesperadas.
Sonriendo, hablando, ... solo me hacen falta abrazos, besos y caricias para ser feliz. Me conformo solo con eso.
Gracias por darmelos.
Hacía ya demasiado tiempo que nadie me hacía sentir así.
Pero a pesar de esta felicidad, mañana volverá lo mismo de siempre, la misma desesperanza.
Aunque hoy toca sonreir, mientras aspiro el aroma de las olas junto a tí.
Mientras tus brazos me rodean.

miércoles, 5 de enero de 2011

Máquinas Vs. Seres humanos

Parece que la gente anda buscando amor, cariño, afecto, a diestro y sientro. Giran la calle esperando encontrarlo ahí, a la vuelta de la esquina.

Es este mundo de vanidades, que cada vez es menos humano y mas artificial. Es mas impersonal, mas asqueroso, mas perjudicial, mas mierda.

Y es que al final, la mierda siempre acaba volviendo.

martes, 4 de enero de 2011

Naces y Vives Solo.

Jose se ha levantado, como si fuera un dia más, y ha vuelto a vagar por las calles de la ciudad, mirando escaparates, fiandose en las miradas vacias de la gente con la que se cruzaba. Se ha dado cuenta de lo intrascendente que se vuelve la vida con el paso del tiempo.
Hoy, como cualquier otro dia de la semana, Jose se ha puesto a navegar por internet, en su rutina, y no ha podido evitar ponerse a llorar, hoy no, otra vez no, otra amistad no, otra persona no, un año más, una lagrima más.
Hoy, y cada vez más, ha vuelto a rompersele el corazón, a vuelto a morir un poco más por ti, y por todos los que quedaron por el camino, como si fueran una larga y pasada cadena arrastrada por el suelo.
Ha dejado que el miedo y los sentimientos lo invadan, pero solo por poco tiempo. No hay tiempo de pararse a pensar, de ponerse a hablar. Ahora volverá a cerrar las heridas, esas heridas irreparables, y volverá a andar sin mirar lo que pasó ayer, sin querer recordar como TODO acaba desvaneciendose con el paso del tiempo. Cada vez más, piensa que nada merece la pena, que estamos solos.
Aun así sacará su sonrisa. Dicen que lo último que se pierde es la esperanza.