Todo empezó en una noche oscura, en aquellos tiempos era noche perpetua...



martes, 29 de junio de 2010

En esta vida todos somos unos miseros cobardes, nos callamos como si no hubieramos aprendido a utilizar el don de la palabra para solucionar nuestros asuntos, como si el silencio fuera la solucion a nuestros problemas, como si el llanto, que nuestras lagrimas recorran nuestras mejillas, fuera la cura y el remedio a esta insignificante existencia. Piensa, y habla; las cosas no se solucionan por si solas, los problemas no desaparecen asi porque si, y la tristeza no dedice por si misma abandonar nuestras vidas. Nosotros tenemos el control y el poder de arrastrarla lejos encerrandola en ese baul que todos tenemos y donde metemos aquello que no nos gusta recordar, que deseamos olvidar. Porque ha llegado el tiempo de darlo todo, de dejarse el pellejo en el intento, de buscar lo que quieres, de perseguir tu sueño, de intentarlo todo, arriesgarlo, perderlo, volverlo a conseguir, experimentar y conocer; de vivir.

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