Aquella vez su corazon parecia salirsele del pecho; no paraba de latir fuertemente como queriendo transmitir algo, queriendo expresar su deseo. El cerebro tambien tiene su parte en esto, la racionalidad hace que se desvanezcan todas nuestras pasiones. ''¿Que estás haciendo? ¿Que es todo esto? ¿Como has podido llegar hasta aqui? ¿Te das cuenta de lo que has hecho? ¿Tienes idea de donde estas metido? ¿Donde quieres llegar a parar y hasta qué?'' El corazon de debatia con la razon intentando dar respuesta a alguna de esas preguntas pero cada vez sonaban mas absurdas y siempre perdia. Entonces el corazon hizo lo unico que podia hacer: ''¿Y si arriesgo y gano? ¿Por que no puedo conseguir eso que quiero llegar a tener? ¿Que hay de la felicidad? Esta vez nuestra racionalidad se habia quedado sin palabras y se habia tornado muda.
Ninguno de los dos llegaba a tener completamente la razon, pero hay que decidir a quien quieres escuchar. Si entras en el juego puedes salir ganando, puedes salir perdiendo; pero si ni siquiera intentas jugar nunca vas a conseguir nada.
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