Andamos por la vida buscando alcanzar una meta. Nuestra meta puede ser absurda, la podemos haber copiado de otro o simplemente nuestra meta puede estar vacia. Para alcanzar nuestra meta hacemos todo tipo de cosas, algunas muy locas. Vamos dando tumbos, tropezando en todo tipo de piedras, no tres, sino infinitas veces; nos chocamos por todos lados tan solo con el fin de llegar a la meta. No nos fijamos en la carrera, en el recorrido. No apreciamos todos esos choques ni todas esas etapas victoriosas, y tan solo nos centramos en la meta, en alcanzarla. Una vez en la meta ya es tarde para mirar atras y ver la estela de nuestro camino. Ahora tan solo podemos arrepentirnos y aprender que merece la pena ir mas despacio con tal de vivir mejor.
Una vez alcanzada la meta, y si aun nos queda vida por delante, comenzamos a buscar otra meta, una nueva y renovada. Mientras alcanzamos la meta debemos fijarnos en que nos equivocamos en la anterior para no cometer los mismos errores. Puede que sigamos cometiendo algunos, pero poco a poco dejaremos de errar siempre en lo mismo e iremos cambiando poco a poco.
Todas estas metas son meros incentivos para vivir cada dia, pero la unica meta que importa de verdad, la meta mas dificil de alcanzar y que nos puede durar toda la vida es unicamente la meta que nos conduce hacia la felicidad.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario