Todo empezó en una noche oscura, en aquellos tiempos era noche perpetua...



viernes, 19 de junio de 2009

Poca gente sabe que el ojo humano tiene un ángulo muerto en su campo de visión. Hay una parte del mundo ante la que somos literalmente ciegos. El problema está en que , a veces, el ángulo muerto nos oculta cosas que no deberíamos ignorar.


Siendo médicos, tenemos a los pacientes diciéndonos continuamente como hacer nuestro trabajo “solo coselo, ponme una tirita y mandame a casa”, es fácil dar una solución rápida cuando no entiendes demasiado, no conoces los daños colaterales, o, simplemente, no sabes lo profunda que es la herida. El primer paso para la verdadera cura es saber exactamente que enfermedad se sufre, pero eso no es lo que la gente quiere oir. Se supone que tenemos que olvidar el pasado que nos trajo aquí, ignorar las complicaciones futuras que puedan surgir, e ir directamente al “arreglo rápido”. Como médicos, como amigos, como seres humanos, todos intentamos hacer las cosas lo mejor que sabemos, pero la vida está llena de giros inesperados y justo cuando parece que tu barco llega a tierra, el suelo bajo tus pies se mueve y te tira al suelo, si tienes suerte solo te harás un moratón o un cortecito que podrás tapar con una simple tirita, pero algunas heridas son más profundas de lo que parecen en un principio y se necesita más que un “arreglo rápido”, con algunas heridas te tienes que quitar la tirita, dejarlas respirar y darlas tiempo para respirar.


Un buen juego de baloncesto nos tiene a todos al borde del asiento, los juegos tratan de la gloria, el dolor y la competencia, y luego están los solitarios, los juegos que jugamos totalmente solos. Los juegos sociales, los juegos en solitario, los utilizamos para pasar el tiempo, para hacer la vida más interesante, para distraernos de lo que realmente está ocurriendo. Estamos esos a los que nos encanta jugar a juegos, cualquier juego, y estamos esos a los que nos gusta jugar un poco demasiado.La vida no es un deporte de espectáculo, ganar, perder o empatar, el juego va en progreso, tanto si nos gusta como si no. así que hazlo, discute con los demás, cambia las normas, haz un poco de trampa, tomate un respiro y atiende a tus heridas... pero juega... juega. Juega duro, juega rapido, juega dulce y libremente, juega como si no existiera un mañana.

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